CAPÍTULO 71. Palizas y amenazas
Si a Raven alguien le hubiera dado una bofetada en pleno rostro, probablemente se habría quedado menos impactada, pero lo que el ego de Ulises leía como que la había dejado impacta por sus palabras; era en realidad incredulidad y consternación, porque Raven no podía creer que en su cara le estuviera diciendo semejante estupidez.
—Espera espera… me dices… ¿Me dices que si te transfiero mis acciones de esta empresa hay alguna posibilidad de que tú y yo…? —intentó