CAPÍTULO 61. Gritos y refugios
CAPÍTULO 61. Gritos y refugios
Raven lo miró fijamente, como si intentara leerle el alma. Había algo en la expresión de Rowan que la inquietaba: una mezcla extraña entre serenidad y tormenta.
—¿Sabes qué? —le dijo con voz suave y coqueta mientras se sentaba en su regazo y cruzaba los brazos detrás de su cuello—. Pase lo que pase hoy… vamos a estar juntos. Y me encantará llevarte a vivir a mi casa.
Rowan la observó en silencio por un segundo, y luego sonrió con esa curva pícara de sus labios que