Esa madrugada en Villa Giordany el ambiente parecía con una calma engañosa. La luz del amanecer se extendía en los patios y entre los olivos donde el viento movía sus ramas, afuera parecía todo quieto, como si nada estuviera pasando, dentro de la casona aunque reinaba un silencio, pronto estallaría una tormenta. Alejandra en la penumbra de su habitación planificaba estrategias en la sombras para tensar hilos y manipular cualquier situación.
Ella había pasado la noche en vela, no busco consuelo