MÁS TEMPESTADES.
Estefanía.
Llevaba aproximadamente una semana escabulléndome de mi alcoba para dormir en la de Rosa, Rodolfo aún no se daba cuenta, pero Adrián sí. En las noches él se escapaba hasta mi habitación y al no encontrarme, su estado cambiaba, y cuándo trataba de abordarme para pedirme explicaciones, simplemente yo lo eludía, me sentía mal, no quería que él creyera que no lo amaba. Toda aquella actuación era mi escudo en contra de mi debilidad, sabía que con tan solo rozarme yo perdería toda la fuerz