APARICIONES.
—Te conozco Estefanía —pronunció mi nombre logrando que abriera los ojos, ahora frente a mí se mostraba un centenar de arbustos rodeados por una oscura neblina que me dificultaba el mirar.
—Cuándo percibo tu aroma, puedo oler tu dolor contenido, sin embargo, en los humanos nada dura para siempre y los dos sabemos que las cosas deben cambiar… muy dentro lo sabes —traté de mover mis piernas, pero estaban muy pesadas, mientras aquella bestia me hablaba, solamente podía invocar a Dios para que me c