LO SOBRENATURAL COBRA MÁS VIDA.
Estefanía.
Un mes después.
Estefanía, estoy preocupada por ti —dijo Rosa, extendiéndome una taza de café.
—Ya no me interesa que Elizabeth continúe amargándome la existencia. Sin mi madrina esta casa ya no es la misma… —mis palabras eran apagadas.
—Aun así, mi preocupación es profunda. Niña no quiero que esa mujer te haga daño, la escuché hablando con el patrón sobre la tal Eva.
En el momento en que aquel nombre salió de los labios de Rosa, me levanté rápidamente de la silla.
—¿Qué dijo?