LO SOBRENATURAL COBRA FUERZA.
—¡Qué rayos sucede aquí! Acaso todos los demonios decidieron bajar y traer discordia a mi hogar —era Rodolfo que llegó junto a Guillermo. Se mostró horrorizado y ambos hombres corrieron hacia mí.
—¿Adrián cuándo llegaste? —Inquirió el hombre con entusiasmo que se apagó rápidamente al verme golpeada y a Rosa casi inconsciente.
—¡Qué has hecho, Elizabeth! —Exclamó Rodolfo, mientras Guillermo miraba a Adrián con pena.
Elizabeth intervino, enloquecida: —En vez de estar reclamándome y juzgá