DOS FUERZAS MITICAS SE ENFRENTAN.
Rosa y Mariana.
—Ahora veo que me sigues, bruja del demonio —dijo Rosa, aunque estaba de espaldas y empuñando un escapulario en su mano derecha.
—Si no tienes fe, de nada te servirá aferrarte a esas tonterías —Rosa sonrió mientras Mariana se mostraba fría. —Mírame a la cara esclava —Rosa volvió la mirada y sus ojos negros se clavaron en los de su interlocutora—.
—En primer lugar, no me atreveré a difundir frases tan absurdas como «de que no sabes con quién te estás metiendo» o «es mejo