Cap. 44 Caos en la escuela.
Karma se acercó rápidamente a Erika, la miró por unos segundos… y usando su habilidad de manipulación, la puso a dormir. La sostuvo con cuidado y la acomodó en el sofá, cubriéndola con una manta ligera.
Se quedó observándola en silencio. Su respiración tranquila, su expresión serena… Se ve muy hermosa mientras duerme, pensó.
Hierro y Plata, al verlo desde la puerta, se miraron entre sí.
—¿Qué está haciendo? —preguntó Hierro, con tono robótico.
—Nada —respondió Karma, sin apartar la vista—. Solo