Cap. 43 Arreglando un problema, ¿pero a que costo?
Koizumi estaba nerviosa. Las estudiantes las rodeaban como si fueran celebridades.
—¡Ya siéntense de una buena vez! —gritó el conductor, molesto.
Frenó de golpe. Varias chicas cayeron sobre Ino y Koizumi.
—¿Ven? Les dije que se sentaran. ¡Ahora sí, todas a sus asientos!
Las estudiantes se levantaron, adoloridas, y regresaron a sus lugares. El resto del trayecto lo pasaron en silencio, esperando llegar a la escuela para seguir hablando con Ino.
Al llegar, Ino y Koizumi bajaron rápidamente del aut