Cap. 7 El olvidado.
Mario aún no creía del todo que Lucía estuviera realmente endeudada con esa cantidad. Tal vez solo quería engañarlo.
—¿Tienes pruebas? —preguntó.
Lucía, avergonzada y molesta, respondió:
—¿Desconfías de mí?
—Claro que sí —dijo Mario, con una sonrisa.
Lucía, indignada, sacó su celular y llamó al banco. Después de unos segundos, le pasó el teléfono a Mario.
—Señorita Lucía —dijo el operador—, le recordamos que tiene una deuda de más de doce millones y seiscientos mil dalias, más comisión por el pr