Cap. 33 Karma y Aida.
Después de una buena charla, Mario comprendió que tarde o temprano Ino tendría que aprender a ser responsable con el dinero. Sabía que en el futuro ella manejaría grandes cantidades y recibiría la herencia de Adrián, así que decidió confiar en ella. Le entregó una de sus tarjetas, con un saldo de 4 millones de dalias.
Ino la sostuvo con una sonrisa radiante, sus ojos brillaban. Podría comprar toda la comida que quisiera sin preocuparse.
—Por cierto —dijo Mario—, María me dijo que necesitabas un