Kara no tocó el sobre de inmediato.
Se quedó de pie al borde de la mesa y lo miró como se mira algo que se ha deseado durante tanto tiempo que el deseo se ha convertido en parte de uno mismo. Extender la mano para alcanzarlo le pareció peligroso. Como si pudiera desaparecer si se movía demasiado rápido.
La letra de su padre.
Le quedaban tres cosas con su letra. Una tarjeta de cumpleaños de cuando tenía siete años. Una lista de la compra que encontró doblada en el bolsillo de un abrigo años desp