Kara leyó el nombre dos veces.
Luego dobló el papel, lo guardó en su bolso y se quedó inmóvil en aquella tranquila esquina, mientras el mundo seguía su curso a su alrededor como si nada hubiera cambiado.
Elena la observaba. No dijo nada. Lo cual era respeto o estrategia. Probablemente ambas cosas.
—¿Cuánto tiempo? —preguntó Kara.
—Desde el principio —dijo Elena.
Desde el principio.
La mente de Kara retrocedió, repasando cada conversación. Cada plan. Cada momento en que se había sentido lo sufic