“Nos mudamos esta noche.”
Kara no oyó esas palabras.
Pero sintió que algo cambiaba en el momento en que volvió a entrar en la habitación del hotel.
El ambiente era diferente.
Jeremy estaba sentado en la mesita junto a la ventana, sin chaqueta, con el teléfono boca abajo delante. Levantó la vista cuando entraron. Su expresión era la misma de siempre. Controlada. Medida. El rostro de un hombre que había pasado toda su vida asegurándose de que nadie pudiera leerle la mente.
Kara había pasado dos a