Sus ojos cambiaron…
—Menos mal que no es tu madre de verdad… —Rania miró a su bebé que le sonreía mientras un pinchazo en su corazón se hacía más profundo.
Zulema estaba muy preocupada por el rumbo de las cosas, y ella no había recibido otra notificación para encontrarse con Hakim, desde la última vez, había pasado una semana y a pesar de que no debía pensar en esa mujer, era algo que la martirizaba todo el tiempo.
Observó a Zulema, «¿qué podía pensar ella cuando supiera que la segunda esposa e