Vivo.
La espera había sido una prueba de resistencia emocional para Rania. Cada latido de su corazón era un eco de los días pasados en angustiosa espera, era como una mezcla de esperanza y temor.
La mañana siguiente fue todo mecánico, Laya la acompañó en el auto, salieron con Omar pareciendo un paseo, mientras Samir dejaba la guardia a su alrededor, vigilándola como un halcón.
Hizo todo al pie de la letra como lo había planeado, y por la tarde, retornaba al palacio, e iba a la oficina de Sami