Alivio inmediato…
Zulema cerró la puerta tras de sí, dejando a Rania sumida en sus pensamientos. La habitación estaba llena de vapor por el baño, pero la mente de Rania estaba más nublada que nunca. Se secó rápidamente, se vistió con una bata y salió del baño hacia la habitación donde la esperaba Zulema.
La expresión en el rostro de Zulema reflejaba una mezcla de curiosidad y preocupación. Rania se sentó en la cama y miró fijamente a la mujer, que a pesar de todo los que estaba pasando se veía