ERA EL MOMENTO DE DEMOSTRARLO.
Rania abrió la boca al ver a Zulema frente a ella y negó.
—Señora Zulema, no sabía que estaba aquí… —se limpió la cara rápidamente.
—No te preocupes… solo estoy impresionada porque estabas derrumbada en el suelo.
—Debe quedarse aquí con Omar… pero… —Ella dio un paso—. Samir no es de fiar, por favor confié en mí… Yo tengo que estar de su lado ahora, al menos hasta que aparezca Hakim, debo protegerlos, a usted, a Omar… si no hago lo que dice…
—Si Hakim está en