TE SACARÉ DE AQUÍ.
—Señor… aquí está la criada…
Hakim se giró en el momento observando como aquella mujer que solo había visto un par de veces, entraba con miedo.
—Déjanos solos, Mahir… por favor sigue en lo tuyo.
Mahir asintió y cerró la puerta, dejando una orden para que nadie interrumpiera.
—Acércate… —Laya caminó de forma lenta y se detuvo cuando el rey levantó la palma—. ¿Desde hace cuánto conoces a Rania? Porque no eras precisamente su criada antes…
Laya abrió la boca, pero no sabía