No soy tu padre…
Madison observaba atónita los montones de dinero sobre la mesa. Su mente tardó unos segundos en procesar lo que acababa de escuchar. Ganar la lotería no era algo que su padre mencionara todos los días, y mucho menos en un tono tan particular… y menos, de que quería donarlo a sus hijos.
—¿Ganaste la lotería? —ella preguntó de nuevo, intentando entender.
Ana permanecía en silencio, con una expresión indecisa en su rostro. Parecía que tenía algo más que decir, pero se estaba con