Sofía estás yendo muy lejos… yo sé que todavía te duele, que yo te haya dejado, pero debes entender que yo a ti no te amaba, si acepto que me equivoqué. No debí haber dejado que las cosas llegaran tan lejos, pero yo quería conseguir algo de ti y eso no iba a suceder a menos que pusiera un anillo en tu dedo, no tienes idea de lo ahogado que me sentía. Por eso ese día al amanecer recogí todas mis cosas, esperé que mis primas se fueran a tu casa y partí al aeropuerto.
Debo admitir que me sentí mal