La recepción...
Tomé la mano de mi esposa y todos nuestros invitados comenzaron a felicitarnos mientras nos lanzaban arroz, aunque yo estaba muy pendiente de que no ocurriera ningún accidente que pudiera poner en peligro la vida de mi esposa y de nuestro hijo. Así que la guíe hasta el lugar de la casa donde habíamos preparado la recepción.
—wow Derek te pasaste, ¡esto es bellísimo! —¿Te gusta princesa? Todo lo hice para ti.
—¡me encanta! Siempre he dicho que tienes un gusto exquisito, las flores son hermosas