Estoy agotada, esta semana ha estado de locos el trabajo, pero pude adelantar mucho gracias a que Derek que buscó a la niña todos los días en la escuela y luego la dejó en casa. A él no lo he vuelto a ver, me imagino que ya debe haberse ido de viaje, me levanto, voy a la ducha y me preparo para finalizar mi venganza con Alexander y toda su familia.
—buenos días, hija, ¿cómo amaneces? — Buenos días, papá, amanecí muy bien, ¿me acompañarán a la empresa? — sí, hija, no pienso dejarte sola ahora qu