REINA DEL MAR. CAPITULO 40. Una clase de valor
REINA DEL MAR. CAPITULO 40. Una clase de valor
Llega y antes de que se suba al auto yo salgo del asiento trasero. Veo cómo achica los ojos con sospecha pero no dice ni una sola palabra, solo pone cara de sorpresa cuando le hago una señal al chofer para que me entregue la llave.
—Yo me ocupo —sentencio y Ren se acerca mí.
—¿Pasa algo, hayabusa?
—Pasa de todo, pero de momento súbete al auto que vamos a otro sitio.
El chofer me entrega las llaves del coche y yo subo tras el volante mientras Ren su