REINA DE HIELO. CAPÍTULO 42. Piezas
REINA DE HIELO. CAPÍTULO 42. Piezas
Despierto sintiendo el peso de un millón de agujas sobre mi cuerpo, y cada músculo duele como si hubiera corrido una maratón, o como si un camión me hubiera pasado por encima, muchas veces, adelante y atrás, adelante y atrás… ¡Ah no, ese fue Viktor!
Trato de girarme para incorporarme un poco, pero el mundo da vueltas, y mi cabeza pesa más que un saco de cemento.
—Shhh, no te muevas —susurra una voz ronca, suave, familiar—. Tienes que ir despacio hoy. Jamás ha