CAPÍTULO 44. Máscaras y mentiras
CAPÍTULO 44. Máscaras y mentiras
Viggo está de pie frente a mí, con ese aire de tener todo bajo control, incluso cuando sé que lo que sostiene en las manos lo llena de duda. Su determinación de no preguntar por mi vida es fuerte, pero entiendo que eligió hundirse en arenas movedizas, las mías, y de alguna forma necesita saber que no voy a ahogarlo.
—¿Por qué estás trabajando con él? —me interroga y su voz es grave cuando corta el silencio.
Esos ojos suyos tan intensos, tan… persuasivos, buscan