El café olía a canela y promesas rotas.
Danna revolvió su té de manzanilla sin beberlo, observando cómo Sophia escribía en su libreta con una concentración que rozaba la urgencia. La chica había insistido en reunirse aquí después de que Danna prácticamente huyera de Editorial Vidal la noche anterior. Necesitaba normalidad. Algo que no estuviera contaminado por Liam o Stephano.
Sophia levantó la libreta mostrando una pregunta escrita con caligrafía redonda y cuidadosa: "¿Dormiste algo?"
—No much