Mundo de ficçãoIniciar sessãoEl amanecer llegó demasiado rápido, encontrando a Danna despierta en la cama enorme que todavía olía a sábanas ajenas y a decisiones que no podía deshacer. Las náuseas matutinas, que habían disminuido en las últimas semanas, regresaron con venganza cruel que la envió corriendo al baño de mármol donde vomitó hasta que solo quedaron arcadas secas que dolían en sus costillas.







