Danna miró fijamente la pantalla de su teléfono. La foto de Liam con la mira telescópica roja sobre él. Marco esperando el momento perfecto para apretar el gatillo.
Stephano se acercaba, con los dedos rozando su mejilla todavía.
—Tu turno de cumplir.
Ella levantó la vista. Los ojos verdes de él brillaban con anticipación. La victoria estaba tan cercana que podía saborearla en el aire.
—Stephano.
Su voz salió completamente quebrada.
—Necesito... necesito un momento.
Algo en su expresión lo detuvo