Mundo ficciónIniciar sesiónLa noche había caído sobre la villa con una pesadez casi tangible. Sebastián cerró la puerta de su habitación con más fuerza de la necesaria, el sonido resonando en el pasillo vacío como un punto final categórico. Se apoyó contra la madera maciza, cerrando los ojos mientras intentaba ordenar el torbellino de pensamientos que lo había acompañado durante todo el día.
Tres días. Solo tres día







