Mundo de ficçãoIniciar sessãoLa mañana siguiente al enlace matrimonial amaneció gris y fría, como si el clima mismo reflejara el estado de ánimo que imperaba en la mansión Santillana. Valeria había pasado la noche en vela, sentada junto a la ventana de su antigua habitación, observando cómo las primeras luces del alba disolvían lentamente las sombras del jardín. No había regresado a la suite principal. No podía. La sola idea de compartir







