Mundo ficciónIniciar sesiónLa luz del mediodía atravesaba las ventanas de la casa de Remuera cuando Valentina abrió la despensa y encontró los estantes casi vacíos. Tres latas de atún, una caja de pasta medio llena y un paquete de arroz que probablemente tenía más de un mes. Nada de fórmula para Leonardo. Nada de pañales. Nada de lo esencial que un bebé de cuatro meses necesitaba para sobrevivir.
Cerró la puerta con más fuerza de







