Mundo ficciónIniciar sesiónLa luz gris del amanecer de Auckland entraba por las persianas venecianas del apartamento, proyectando líneas oblicuas sobre las paredes desnudas. Stephano despertó con el dolor familiar pulsando en su muslo izquierdo, ese recordatorio constante de una bala que había atravesado músculo y nervio hace dos semanas. El clima húmedo de la ciudad convertía la cicatriz en un barómetro personal, cada cambio de presión atmosférica traducid







