Mundo ficciónIniciar sesiónEl agua en el vaso temblaba con cada movimiento involuntario de sus manos. Stephano observaba las ondas concéntricas expandirse desde el centro, una metáfora demasiado obvia para el caos que había desatado en su vida. La sala de espera de testigos en la Corte Penal Internacional tenía esa cualidad aséptica que caracterizaba a todos los edificios gubernamentales: paredes blancas, sillas de plástico moldeado, fluorescentes que zumbaban con la persistenc







