Mundo de ficçãoIniciar sessãoEn cuanto las puertas del ascensor se abren mi mirada se queda clavada en las vistas panorámicas que dan a la bahía de San Francisco. No tengo palabras que puedan expresar lo que ven mis ojos sin no ponerme chillar lo increíble que es.
Salgo del ascensor con pasos cortos, sin apartar la mirada y suelto a Coco, que comienza a pasearse en todas direcciones. Voy tan ensimismada que casi me caigo por culpa del salón a doble altura, pero no me impide seguir mi ca







