Mundo ficciónIniciar sesiónLa limusina que Blake había mandado para recogerme se detiene frente a las puertas del Bellagio, donde uno de los empleados me abre la puerta mientras admiro el hotel más reconocido de todo el mundo con fascinación.
Le dedico una sonrisa de agradecimiento al joven y salgo del vehículo con cuidado de no tropezarme con los tacones a causa de los nervios que me dominan. Sé que es una mera transacción para conseguir un contrato que libere a Sam de







