Mundo ficciónIniciar sesiónAiden frunce el ceño al mismo tiempo que cierra la puerta del coche y echa una ojeada alrededor. Me río al ver su cara de desconcierto, es graciosa, más que nada porque alza mucho la ceja derecha y sus ojos se entrecierran de una manera que le da un toque cómico.
Señala con el pulgar detrás de su espalda hacia la taberna.
—¿Por qué narices me has traído aquí? No es muy de tu estilo —corrobora con i







