Mundo de ficçãoIniciar sessãoIan detuvo el BMW ante la entrada del edificio donde trabaja Joel.
Éste se dio prisa en bajar del coche cuando a punto de abrir la puerta fue interceptado por una mano.
Girándose, vio al moreno sonreírle de una manera rara.
-Qu-qué-
-¿No te olvidas de algo?-
Humedeciéndose los labios con la lengua, Joel se inclinó hacia delante...
Y besó los del azabache.
Luego, despacio, fue retirándose.
-A qué hora terminas- quiso saber Dominic.







