Llegaron muy rápido en el Jet privado de Max. Literalmente nada más durmió, comió, vió televisión y volvió a dormirse para descubrir que ya estaban en Atenas, el lugar donde él vivía.
Debía admitir que todo fue bastante más tranquilo de lo que se imaginaba que sería, porque para empezar despedirse de México no se le hizo tan complicado. Luego del bautizo se despidió de sus amigas, todas ellas felices porque Lisa había encontrado trabajo y deseándole suerte. Excepto Esmeralda, que la llevo a un