Amelia.
—Ok … ¿Qué?
—No alces la voz, a veces no si estás paredes escuchan… —Emily se pasó las manos por el rostro como si quisiera arrancarse las mejillas.
Ella no era la favorita de Edric, aunque nadie lo era. Sin embargo, al menos con ella podía hablar. Era mi mejor amiga de la universidad, y nuestra amistad había perdurado pese a todas las situaciones.
—Es que… ¿Él vio a Máximo? —y no pude evitar ir a taparle la boca.
—Mejor vayamos a otro lugar.
Casi la obligué a salir de la casa, y