Amelia.
—Estás colmando mi paciencia…
—No es algo nuevo… no entiendo para qué me quieres a tu lado, si solo te causo esto…
Edric se acercó mucho a mí y cerró la puerta tras nosotros.
—Porque eres mi propiedad… y me da la gana… tú nunca me muestras amor, así que no te quejes…
Sonreí de la pura ironía.
—¿Amor? ¿Qué amor? Desde el principio…
—¿Desde el principio? —Edric dio un golpe en la mesa—. Desde el principio me engañaste… llegaste embarazada… —y mis ojos se agrandaron.
—No voy a trabajar co