El Consejo tardó cuatro horas en deliberar.
Los esperé en el patio central con Sael. Luciano estuvo los primeros cuarenta minutos y luego se fue al despacho.
Dante no salió al patio —lo sentí en el ala oeste, quieto, con el estado emocional de alguien que procesa en soledad.
El patio a esa hora tenía el olor del jazmín mezclado con el del polvo de la piedra que lleva todo el día calentándose al sol.
Normal.
Todo en la hacienda olía normal excepto que en la sala grande había tres miembros del Co