Ghost entró en la habitación, con los ojos recorriendo el espacio hasta posarse en Hacker. Él estaba sentado en el sofá, con una gran sonrisa en el rostro y una pequeña caja de regalo en la mano.
—¡Hola, Ghost! —exclamó, con los ojos brillando de emoción—. ¡Te traje algo!
Ghost levantó una ceja mientras se acercaba.
—¿Qué es? —preguntó, con voz neutral.
Hacker le extendió la caja de regalo, con la sonrisa vacilando un momento mientras Ghost la tomaba. Ella abrió la caja, revelando un delicado