—Chica, creo que necesitas un buen baño, una buena comida y un buen descanso. Te ves terrible —dijo de pronto Rica, y todas miraron a Ghost.
—Estoy bien —murmuró ella, intentando restar importancia a sus preocupaciones.
—No, no lo estás —respondió Stalker, negando con la cabeza—. Es muy terca. Llevo intentando convencerla de que descanse, pero no quiere escuchar.
—Tu salud también importa, chica. Por favor —suplicó Mauler, intentando razonar con ella.
—No puedo dejarlo solo —insistió Ghost, con