—Voy a hacerte sentir bien, *Daddy*… —dijo Harmony con la voz temblando mientras permanecía arrodillada frente a él. Su mano se movió con torpeza hacia la cremallera del pantalón de Alessandro. Estaba realmente asustada.
—¿Qué intentas hacer? —preguntó él, levantando las cejas con sorpresa.
—Solo… observa —respondió ella, intentando sonar segura, y tiró de los pantalones hacia abajo. Tragó saliva nerviosamente al ver el bóxer ajustado y sus ojos se abrieron de par en par ante el enorme bulto. L