Mauler empujó la puerta de la habitación de su hermana con una expresión curiosa.
—Hey, Sniper, ¿qué pasa? —preguntó, mirando alrededor.
Las manos de Sniper se movieron rápidamente, escondiendo algo bajo la manta.
—Nada —respondió con frialdad, levantando la vista.
Mauler entrecerró los ojos.
—¿Qué estás tramando? —preguntó con sospecha, mirando los papeles ocultos.
La expresión de Sniper se volvió gélida.
—No es asunto tuyo. ¿Por qué estás aquí?
Mauler suspiró, con los hombros caídos.
—¿Podemo