—Estoy esperando, *Gattino* —dijo Alessandro con calma. Sus ojos recorrían el cuerpo de Harmony como un depredador evaluando a su presa. Ella se alejó de la cama, mirando nerviosamente alrededor de la habitación mientras esbozaba una sonrisa incómoda. Comenzó a moverse lentamente, balanceando su cuerpo al ritmo de una melodía que solo ella escuchaba.
—Ah, ¿no llevas nada puesto o ya lo olvidaste? —preguntó Alessandro con una sonrisa arrogante, los ojos brillando de anticipación.
El rostro de Ha