Casi sentí que me moría de la vergüenza. Por un lado, estaba el bochorno. Lo que acabábamos de hacer, lo que Luca se había dado cuenta de que yo había hecho, de lo que habíamos hecho. Pero por el otro, estaba la vida de Asher. La vida que yo había puesto en riesgo solo porque quería acostarme con él. Porque quería quedar embarazada.
Pero si él moría... entonces todo habría sido en vano. Podría ser que ni siquiera quedara embarazada. Hay personas que intentan concebir durante años y no pasa nada