Asher
Allí estaba otra vez. Esa frase... Confía en mí.
Por alguna razón, escucharla por segunda vez me inquietó tanto como antes. Pero asentí de todos modos porque ese era Luca.
El hombre que había estado a mi lado en cada pelea, cada pérdida y cada victoria.
—Confío en ti.
Él sonrió.
—Lo sé.
Luego me dio una palmadita en el hombro.
—Ahora ve a casa. Tu esposa está esperando.
Y esta vez no discutí. Subí a mi auto y por primera vez en todo el día... la casa era el único lugar donde querí